El desafío de la trata de personas a lo largo de la ruta de los Balcanes

26 junio 2019

Claire Healy  | Oficial de Investigación, Centro Internacional para el Desarrollo de Políticas Migratorias

Más de un millón de personas han utilizado la ruta de los Balcanes desde 2015 para ingresar a un país de la Unión Europea (UE) y solicitar asilo. La falta de atención a las personas que viajan a lo largo de la ruta de los Balcanes (ver mapa a continuación) como posibles víctimas de trata les ha impedido acceder a la protección y la justicia a las que tienen derecho. Además, la situación pone de manifiesto una grave subestimación del problema.

La trata a lo largo de la ruta de los Balcanes

Durante 2018, realizamos una investigación en los países a lo largo de la ruta de los Balcanes: Grecia, Bulgaria, la República de Macedonia del Norte, Serbia y Hungría, así como en Alemania e Italia. Un equipo de investigadores entrevistó a un total de 91 personas en marcha y 245 informantes clave —es decir, personas con responsabilidad o acceso directo a la población afectada, lo que incluye a las autoridades gubernamentales, la sociedad civil y las organizaciones internacionales. Luego, analizamos las entrevistas, junto con estadísticas, documentos legislativos y de políticas, y bibliografía relevante.

Las estadísticas oficiales indican una incidencia mínima de la trata entre las personas que utilizan la ruta de los Balcanes, con Grecia como excepción. Las autoridades griegas identificaron a 90 personas víctimas de trata, presuntas o identificadas, y que posiblemente viajaron por la ruta de los Balcanes en 2015-2016. Además, alrededor de 200 personas que ingresaron a Macedonia del Norte y 75 que ingresaron a Serbia durante 2016-2017 fueron consideradas víctimas potenciales de trata por parte de las autoridades, aunque no hay información sobre sus perfiles ni seguimiento alguno. Solo una mujer y una niña que recorrieron la ruta fueron identificadas oficialmente como víctimas de trata en Serbia. En Bulgaria y Hungría, no hubo información sobre víctimas potenciales, presuntas o identificadas, de trata de personas que utilicen la ruta de los Balcanes.

La trata en el contexto de la ruta de los Balcanes

Nuestra investigación encontró muchos indicadores de tráfico entre las personas que utilizan estas rutas de migración. Dados los desafíos relacionados con la identificación de la trata, no fue posible estimar la prevalencia exacta de la trata entre las personas que viajan por la ruta de los Balcanes. Aunque no es una indicación de la prevalencia en sí misma, en el curso de nuestra investigación se identificaron detalles específicos sobre un total de 69 casos potenciales de trata que involucran a una o más víctimas potenciales, así como 14 casos de privación de libertad por extorsión. Hubo 42 casos potenciales de trata de hombres y niños y 27 casos de mujeres y niñas. Solo un pequeño número de los casos indicados había sido oficialmente identificado como tráfico, o incluso considerados como casos potenciales de tráfico por las autoridades o entidades no gubernamentales.

Prevalece la trata de personas con fines de explotación sexual en mujeres y niñas, aunque también resultan afectados hombres y niños. La explotación a veces no implica la prostitución en sí misma, sino más bien “sexo de supervivencia”: el intercambio de favores sexuales por un bien o servicio necesario.

Hombres y niños traficados para trabajo forzoso son explotados principalmente para la agricultura en Irán, Turquía, Grecia y Alemania. En los países de tránsito como Serbia y Hungría, las personas que se desplazan son explotadas en la industria de servicios, y hay indicios de que las mujeres son traficadas para servidumbre doméstica en Turquía, Bulgaria y Alemania.

Además de la trata de personas con fines de explotación sexual y la trata de mano de obra, la principal forma de tráfico entre las personas que recorren las rutas son las actividades delictivas forzadas, en particular el contrabando forzado de migrantes. Los hombres y niños afganos y pakistaníes no acompañados son reclutados por los traficantes de migrantes y obligados a prestar servicios de contrabando por tierra. Los traficantes también obligan a estos hombres y niños a navegar en botes de Turquía a Grecia y de Libia a Italia. Algunos de los involucrados también son explotados por los mismos grupos en otras actividades delictivas forzadas, especialmente el narcotráfico y la venta de drogas. También se indicaron casos aislados de tráfico para la venta de niños/adopción ilegal y para la extracción de órganos.

Las personas afganas, pakistaníes, bangladesíes y sirias que viajan por el Mediterráneo oriental y las rutas de los Balcanes están privadas de su libertad mediante extorsión en Irán y Turquía y en las rutas de Grecia, Bulgaria, Macedonia del Norte, Serbia, Croacia y Bosnia y Herzegovina. La privación de libertad para la extorsión está generalizada en Libia, perpetrada por actores aislados o cuando las personas se ven obligadas a permanecer en campos de prisioneros no solo con el propósito de la extorsión, sino también para trabajo forzoso.

Si bien se está generando un debate a nivel de política internacional y entre los investigadores sobre si la privación de libertad a los efectos de la extorsión debe considerarse como trata de personas, los resultados de nuestro estudio presentaron el modus operandi de los perpetradores, las experiencias de las víctimas y la existencia de acciones y medios, y demostraron que la extorsión implica el abuso de los derechos de una persona para obtener un beneficio financiero o material. 

La dificultad de identificar la trata de personas en la ruta de los Balcanes

En Grecia, Macedonia del Norte y Serbia durante 2015 y 2016, el gran número de personas que viajaban impidió una respuesta adecuada a los posibles casos de trata. En un contexto donde las personas transitan a través de países en un período de tiempo relativamente corto, hay poco tiempo para la identificación de la trata y sus vulnerabilidades. Según Frontex, en 2015 el número de personas que llegaron a Grecia no permitió la detección, el registro, la identificación ni la prestación de asistencia eficaces a los necesitados. Además, la situación se vio exacerbada por el hecho de que las personas transitaron rápidamente a través del país.

También existe una falta general de capacidad entre las autoridades europeas para identificar posibles casos de trata entre los solicitantes de asilo. Las autoridades de asilo en Serbia y Hungría, por ejemplo, tienen una capacitación limitada en acciones para combatir la trata y carecen de protocolos estándares para la identificación de trata o la identificación de vulnerabilidades en el proceso de asilo en las zonas de tránsito. Los retrasos en el proceso de asilo también contribuyen a una desconfianza general en las autoridades por parte de los solicitantes de asilo.

Los trabajadores sociales, la policía y otros profesionales que trabajan con personas en tránsito para identificar la trata y proteger a los grupos vulnerables también carecen de la capacitación adecuada. Los casos de trata a menudo ocurrieron fuera del país en que se identificaron, lo que dificulta la investigación de los casos por parte de las autoridades.

El deseo de los migrantes de continuar su viaje lo más rápido posible también los desalienta a informar sobre su caso a las autoridades u ONG, ya que temen que esto los demore o los lleve a ser arrestados o deportados. Muchos migrantes también temen las represalias de sus traficantes, que a menudo residen en el mismo centro de alojamiento que ellos.

Sin dudas, la falta de estadísticas oficiales sobre la trata no significa que haya una baja prevalencia de la trata entre las personas que viajan por estas rutas de migración. No obstante, esta falta de datos no debe ser una excusa para la falta de acción a fin de prevenir la trata, en particular, al permitir que las personas viajen y transiten con regularidad, evitando así las rutas peligrosas.

La Dra. Claire Healy es coordinadora de investigación en trata de personas en el Programa contra la Trata de Personas del ICMPD.

Este artículo fue preparado por Claire Healy como colaboradora de Delta 8.7. Según lo establecido en los Términos y condiciones de uso de Delta 8.7, las opiniones expresadas en este artículo pertenecen al autor y no reflejan necesariamente las de la UNU o sus socios.

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