Medición, Acción, Libertad: Evaluación de las acciones gubernamentales para alcanzar el Objetivo 8.7

17 julio 2019

Hoy, la iniciativa Walk Free de Minderoo Foundation lanzó Medición, Acción, Libertad, que proporciona una descripción general de las acciones (o inacciones) de los gobiernos en respuesta a la esclavitud moderna conforme al Objetivo 8.7 de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (SDG) de la ONU.

Actualmente, los gobiernos dan informes sobre su propio avance hacia los SDG, en función del marco de referencia del indicador global, mediante revisiones nacionales voluntarias. Sin embargo, este enfoque se ve obstaculizado por la falta de indicadores relativos a la explotación (trabajo forzoso, la esclavitud moderna, trata de personas y trabajo infantil) en el Objetivo 8.7 y la naturaleza voluntaria de dichos informes. El único indicador para el Objetivo 8.7 es sobre trabajo infantil. Sin indicadores claros para medir el avance hacia el objetivo de 2030, los gobiernos no pueden presentar informes consistentes ni pueden asumir responsabilidades.

Nuestro informe proporciona una evaluación independiente de 183 gobiernos y sus respuestas a la esclavitud moderna. Con marcos de referencia internacionales, tales como el Protocolo de las Naciones Unidas para prevenir, reprimir y sancionar la trata de personas, especialmente mujeres y niños, el Convenio del Consejo de Europa sobre la lucha contra la trata de seres humanos y el Protocolo de 2014 relativo al Convenio sobre el trabajo forzoso, así como la opinión de un grupo de trabajo compuesto por expertos y sobrevivientes, se evalúa a los gobiernos en función de su capacidad para:

  • Identificar y dar apoyo a los sobrevivientes;
  • Establecer sistemas de justicia criminal eficientes;
  • Fortalecer los mecanismos de coordinación y atribución de responsabilidades;
  • Solucionar los factores de riesgo subyacentes; y
  • Limpiar las cadenas de suministro empresariales y gubernamentales.

Los resultados muestran con claridad a quienes realizan acciones relevantes, identifica a quienes llevan retraso y destaca las actividades que, con base en la comprensión actual, deben priorizarse.

Avanzando, lentamente

En 2016, se estimó que 40,3 millones de personas son víctimas de la esclavitud moderna, la cual afecta a todos y cada uno de los países del mundo. A pesar de la magnitud y la naturaleza universal del problema, el avance general para alcanzar el Objetivo 8.7 sigue siendo lento. Nuestro informe muestra que existe legislación en muchos países, pero no es completa ni se implementa de forma eficaz. En febrero de 2019, solo 31 países han ratificado el Protocolo de trabajo forzoso de ILO 2014. Cuarenta y siete países aun no criminalizan la trata de personas de acuerdo con las definiciones en el Protocolo de trata de personas de la ONU y más de 133 países no han criminalizado el matrimonio forzado.

Si se busca alcanzar la erradicación de la esclavitud moderna para 2030, se debe liberar aproximadamente a 10,000 personas de la esclavitud cada día. Sin embargo, la tasa de identificación continúa en aumento a un paso glacial La mayoría de los países proporcionan capacitación a la policía y otros cuerpos de respuesta inmediata, pero apenas una fracción de las víctimas logra identificarse. Los gobiernos no pueden dar protección a las víctimas que no pueden recuperar y, por el momento, fracasan en el primer paso: la identificación.

Una vez identificados, los sobrevivientes padecen la falta de servicios, con opciones limitadas para hombres, niños y poblaciones migrantes en 95 países. En 71 países, las víctimas enfrentan cargos criminales por crímenes cometidos mientras eran explotados y, en 60 países, las víctimas son deportadas o detenidas por violaciones a las leyes de inmigración. En su mayoría, no se incluye a los sobrevivientes en el proceso de creación de políticas, y apenas unos cuantos gobiernos realizan acciones concretas para involucrarlos directamente con el fin de fortalecer sus políticas.

A pesar de que se estima que 16 millones de personas sufren explotación de trabajo forzoso en la economía privada a nivel mundial, la participación de las empresas es limitada. Solo 40 países han investigado las cadenas de suministro públicas y privadas para solucionar la explotación laboral.

Acciones e inacciones gubernamentales

Nuestra investigación muestra que los países que realizan más acciones para responder al problema de la esclavitud moderna son:

  • Reino Unido
  • Holanda
  • Estados Unidos de América
  • Portugal
  • Suecia
  • Argentina
  • Bélgica
  • España
  • Croacia
  • Australia

Estos países se han caracterizado por una fuerte voluntad política, altos niveles de recursos y una fuerte sociedad civil que atribuye responsabilidad al gobierno. Sin embargo, no todos estos países han logrado empatar las buenas políticas con una aplicación eficaz. Por ejemplo, hay una cantidad baja de víctimas identificadas en Croacia y apenas algunos enjuiciamientos por explotación laboral en Holanda. Los países con respuestas fuertes pueden tener políticas restrictivas de migración, como es el caso en Europa, los EE. UU. y Australia.

Los países que realizan menos acciones para responder al problema de la esclavitud moderna son:

  • Corea del Norte
  • Eritrea
  • Libia
  • Irán
  • Guinea Ecuatorial
  • Burundi
  • República Democrática del Congo
  • Congo
  • Rusia
  • Somalia

Estos países se caracterizan por gobiernos cómplices (Corea del Norte y Eritrea), bajos niveles de voluntad política (Irán), altos niveles de corrupción (Guinea Ecuatorial) y conflicto generalizado (Libia). Se identifican muy pocas víctimas y hay muchos menos enjuiciamientos. Hay evidencia de que los gobiernos esclavizan activamente a parte de su población; tal es el caso de los trabajos forzosos en los campos de prisioneros de Corea del Norte.

Cuando se correlaciona con su producto interno bruto con base en su paridad de poder adquisitivo (PIB PPP), algunos países destacan por tomar una acción relativamente robusta en comparación con quienes tienen economías más fuertes y mayor capacidad para actuar. Países como Georgia, Nigeria, Ucrania, Moldavia, Etiopía and Mozambique son notables por realizar pasos para responder a la esclavitud moderna a pesar de tener menos recursos. Por el contrario, Qatar, Singapur, Kuwait, Brunéi, Hong Kong y Rusia destacan por realizar acciones relativamente limitadas a pesar de la cantidad de recursos a su disposición.

El camino a seguir

A la tasa de progreso actual, alcanzar el Objetivo 8.7 es imposible. Sin un compromiso renovado por parte de cada país y mediciones eficientes, millones continuarán siendo esclavizados. Hacemos un llamado a todos los estados miembros y a la Comisión Estadística de la ONU para trabajar juntos en desarrollar y adoptar indicadores que ayuden a monitorizar el avance en la tarea de erradicar todas las formas de la esclavitud moderna conforme al Objetivo 8.7.

Con base en nuestro análisis de las respuestas actuales de los gobiernos al Objetivo 8.7, ofrecemos las siguientes recomendaciones:

  • Aumentar la identificación y mejorar la asistencia para la identificación de las víctimas de la esclavitud moderna.
  • Ratificar el Protocolo de 2014 relativo al Convenio sobre el Trabajo Forzoso, 1930.
  • Reforzar la legislación existente sobre la esclavitud moderna para garantizar que todas las formas de explotación se criminalicen y que los castigos sean severos.
  • Empoderar a mujeres y niñas al ofrecerles educación primaria a todas.
  • Fortalecer las leyes nacionales para proteger los derechos laborales para todos los trabajadores en la economía formal e informal.
  • Garantizar que las voces de los sobrevivientes se incluyan en todos los aspectos de la respuesta al incluir a las víctimas y facilitar su participación.
  • Aplicar la legislación ofreciendo capacitación y recursos a la policía, abogados fiscales, jueces y abogados defensores.
  • Eliminar las barreras de participación de las víctimas en el sistema de justicia criminal; por ejemplo, asegurar su acceso a visas, compensación y restitución.
  • Desarrollar estrategias y planes de acción nacionales con base en evidencia.
  • Interactuar con las empresas y fortalecer las alianzas estratégicas para solucionar el problema de la esclavitud moderna.

Los SDG no se supone que sean divisibles ni que puedan alcanzarse por un solo gobierno actuando independientemente. Por lo tanto, la cooperación y la coordinación son cruciales. Los gobiernos deben participar en foros regionales bilaterales para compartir recursos y conocimientos. Las organizaciones internacionales deben proporcionar capacidades técnicas para implementar las recomendaciones mencionadas, mientras que la sociedad civil deberá trabajar conjuntamente para atribuir responsabilidad a los gobiernos. Todos tienen un papel en la erradicación de la esclavitud moderna.

Katharine Bryant es la Gerente de Investigación en la iniciativa Walk Free de la Minderoo Foundation.

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